Las palabras de Benedicto fueron muy profundas, pero abstractas. Le faltan el sello de los profetas. Cuando los profetas hablan de parte de Dios, lo hacen acerca de problemas concretos, y acerca de guerras concretas. No faltan los conflictos armados en el mundo moderno : guerras en Irak,en Afganistán, en Libia, en Sudán,… guerras comerciales, guerras de propaganda,… Los profetas, para serlo, no deben hablar en abstracto de paz o de guerra, sino concretamente. Lo concreto no estuvo presenten en Asis. – do texto abaixo
João Tavares
El 27/11/2011, en Asis, dentro del marco de un encuentro inter-religioso acerca de la paz, Benedicto XVI habló de la paz.
En archivo adjunto a este mensaje va el texto del discurso papal.
Aquí van algunas reflexiones, entre otras posibles, acerca de este discurso papal.
El discurso ofrece varios aspectos muy positivos, que conviene destacar.
Algunos ejemplos :
1) El encuentro de Asis ha sido ecuménico. En primer lugar por el marco del encuentro: No fue una “audiencia” “concedida” en “El
Vaticano” por el “Sumo Pontífice” de una Iglesia “infalible”, sino un encuentro fraterno entre responsables de religiones varias. El marco fue ameno. Hubo amabilidad, fraternidad, viaje juntos en tren, almuerzos juntos, etc…
2) Hubo un intento de reflexionar acerca de las causas profundas de la guerra y de la paz: No es un tema cualquier. No fue una reflexión acerca del sexo de los ángeles, sino acerca de un problema concreto y tremendo que realmente es de interés para todos los humanos.
3) El discurso contiene un mea culpa. Bastante discreto, nada concreto. Pero no es poca cosa reconocer que si la humanidad ha
sufrido muchas guerras, también se debe a los cristianos.
4) El discurso habla de la necesidad de “purificar” la religión de los cristanos.
Por otra parte, hace falta reconocer que las palabras de Benedicto XVI fueron generalizaciones bastante abstractas, y discutibles. Las
guerras han sido acontecimientos concretos y dolorosos; pero el papa no es ni historiador ni sociólogo; acostumbrado al manejo de la
metafísica, se limita a dar una explicación abstracta. Según él, las guerras tienen una causa profunda : el rechazo de Dios. Esta
explicación metafísica quizás sea verdadera. Nuestra época actual tiene fama de ser irreligiosa. Esto explicaría por qué hay guerras.
Pero las épocas anteriores tienen fama de ser religiosas y también tenían sus guerras. Y eran épocas valoradas como profundamente
cristianas. Y hasta hubo “guerras de religión”.
La argumentación de Benedicto quiere dar vuelta a los argumentos de los filósofos del siglo XVIII : según Benedictos XVI, los filósofos
habrían atribuido las guerras a las religiones; Pero Benedicto da vuelta al guante : es justo al revés : si hay guerras, es justamente
por culpa de los irreligiosos. Excelente argumento para echar las culpas a “los “otros”, a los no religiosos, a los que no son parte en
este encuentro inter-religioso, a los demás.
Habría que preguntarse si los filósofos del siglo XVIII, cuando atacaban la religión, se referían a la esencia metafísica de la religión, o a Dios, o más bien a la conducta de los que se decían religiosos. Sorprende que Benedicto no parezca darse cuenta de la diferencia de enfoque.
Por otra parte, el iluminismo, que Benedicto también acusa, a pesar de algunas ingenuidades propias de todo movimiento que se inicia, es parte del inmenso movimiento de la humanidad que descubre las posibilidades de la ciencia y de la auto-gestión. Es un progreso de la humanidad que entra en la adolescencia y que deberá llegar a la edad adulta. Sería tonto e inútil querer oponerse a esta evolución. Si el iluminismo tiene algunos enfoques erróneos, habrá que corregirlos.
Pedro no oponiéndose al movimiento general.
Cuando Benedicto busca la raíz profunda del mal y de la guerra, tiene razón : está en la negación de Dios. Pero Benedicto no cae en la
cuenta que el hecho de afirmarse creyente en Dios no impide, de hecho, un rechazo de Dios. Una sociedad no será cristiana por el simple hecho de nombrar a Dios en sus constituciones. Cuando Estados Unidos escribe “in God we trust” en sus dólares, esto no es ninguna garantía de seguimiento de Jesús. Jesús ya hacía notar que no son los que dicen “Señor, Señor” los que entrarán en el Reino.
Los evangelios contienen criterios para dilucidar muchos problemas. En breve, se trata de ver los problemas de la humanidad, de compadecerse por los pobres que sufren, y de hacer cosas concretas para que esto se levanten. Lo mismo pasa con el caso particular de las guerras : hay que ver el problema, compadecerse de los que las sufren, y hacer cosas concretas para eliminar las guerras. De esto, Benedicto no habló. No evangelizó, sino que hizo una defensa de las religiones. Lo único que nombró por su nombre concreto, en su visión alemana y eurocentrista, fue el muro de Berlín. Y allí se le escapa una palabra que denota su partidismo : el derrumbe fue una “victoria”. ¿De quién? ¿De Jesús? En cambio, hay muchos otros muros de los cuales no habló : el muro que separa Estados Unidos de México, el muro que rodea Cuba, el muro que separa israelíes y palestinos, los muros de papeles y sellos que impiden las migraciones, los muros de los countries, las rejas de todo tipo…
Las palabras de Benedicto fueron muy profundas, pero abstractas. Le faltan el sello de los profetas. Cuando los profetas hablan de parte de Dios, lo hacen acerca de problemas concretos, y acerca de guerras concretas. No faltan los conflictos armados en el mundo moderno : guerras en Irak,en Afganistán, en Libia, en Sudán,… guerras comerciales, guerras de propaganda,… Los profetas, para serlo, no deben hablar en abstracto de paz o de guerra, sino concretamente. Lo concreto no estuvo presenten en Asis.
En octubre de 2012 tendrá lugar en Roma un sínodo convocado para proponer medidas acerca de una nueva evangelización. ¿La nueva evangelización aludirá al tema de la paz? ¿Los que allí se reúnan sabrán salir de sus visiones euro-céntricas y burguesas y hacer
propuestas honestas y concretas para edificar la paz? Se trata de un tema que no dejaría a nadie indiferente: ni a los ricos, ni a los
pobres, ni a los ateos, ni a los que son realmente creyentes. ¿Qué se propondrá, acerca de este tema, para “purificar” la religión de los
cristianos?
* Rogelio Ponsard padre casado belga, há mais de 50 anos na Argentina, mora em Buenos Aires e é casado com Nieves Ameal, grande lutadora pela promção do gênero feminino.
Foi o primeiro padre belga a aceitar o desafio de Pio XII a se tornar “Missionário Fidei Donum”. Depois de casado foi representante na Amérca Latina da Agfa-Gevaert